Tendré la oportunidad de publicar los artículos que redacto en los voceros ACIDEL de la ONG Academia Científica de Investigación del Delito y en APEPOL de la asociación de Periodistas policiales del Perú
Es harto conocido a través de los medios de comunicación social, y más aún, lo cual es grave decirlo; que los canales de inteligencia de la Policía y del Ministerrio del Interior tienen pleno conocimiento de la problemática cocalera en los Valles de los ríos Apurímac y Ene (VRAE); zona esta, donde no sólo los remanentes de Sendero Luminoso (SL) han focalizado sus acciones terroristas y de adoctrinamiento a campesinos, específicamente dedicados a la siembra y cosecha de la hoja de coca; sino también, centro de operaciones del narcotráfico. Precisamente estos elementos subversivos para alcanzar sus fines, se han asociado con cárteles y firmas formando parte de estas redes internacionales a quiénes le prestan servicios de guías y seguridad durante el traslado de la droga por "mochileros" y "jaladores" que sólo emplean rutas de herradura, que son de pleno conocimiento de SL.
Y no sólo se dedican a esta actividad lucrativa, también se sabe por fuentes policiales, que tienen más de 150 hectareas de cultivos de hoja de coca al márgen izquierdo del río Ene, donde la procesan y posterior trasteo a través de los "Mochileros" y "Jaladores", quiénes son resguardados por un contingente de 20 subversivos debidamente armados con fusiles FAL, AKM y pistolas individuales.
Ocobamba (Apurimac) y Tayacaja (Huancavelica), zonas de ruta del narcotráfico, han sido objeto de emboscadas de sus autoridades policiales, en razón que eran una piedrita en el calzado que no les dejaban operar libremente; además ya habían sido víctimas del comiso de buena cantidad de droga por parte de estos honestos Policías que hoy lloran sus familiares su desaparición temprana, y culpan a los Comandos por desantención y falta de el apoyo necesario en la lucha contra este flagelo de la humanidad.
Sin embargo el Comando de la Policía Nacional, actualmente al mando de ex-miembros de la Guardia Republicana, conocedores de esta situación, no reforzaron adecuadamente las dependencias policiales, a pesar de la ayuda solicitada oportunamente por el Teniente hoy Capitán PNP fallecido Héctor Zegarra Bernaola, lo cual originó las historias ya conocidas: Ataudes con el símbolo patrio cubriendo los féretros de los "Valerosos Policías que entregaron sus vidas en cumplimiento del deber", la marcha Morzán interpretado por la banda de múisicos al paso del cortejo y el posterior ascenso postumo de las víctimas; que el señor Ministro del Interior Luis Alva Castro no podrá remediar al querer enviar, a destiempo, un contingente de 300 hombres, dizque para combatir el narcotráfico, cuando ya hay víctimas que lamentar por su incapacidad en la conducción del Ministerio del Interior.
Señor Alan García Pérez, hay un costo político en todo esto, Ud también está involucrado en esta irresponsabilidad, al dar su confianza a un inepto "hombre" en la cartera del Interior. No se puede resarcir pérdidas humanas con ascensos póstumos y ceremonias fúnebres a las que ni si quiera asiste; estos lamentables pérdidas han podido ser evitadas, al tener conocimiento de sus intervenciones contra el narcotráficxo, con el destaque inmediato de elementos con experiencia a estas zonas, como se hacía anteriormente con Bases Antisubversivas; ahora resulta tardía la reacción del sector interior de destacar un contingente de policías a la zona en cuestión, y ojalá que tengan cuidado de no enviar a elementos recién egresados de las Escuelas Técnicas, serían como carne de cañón para la subversión que se haya enquistada en esta zona que aún no la pueden liberar.